{"id":1739,"date":"2021-05-09T20:46:37","date_gmt":"2021-05-10T01:46:37","guid":{"rendered":"http:\/\/fundacionpaulacristina.org\/?p=1130"},"modified":"2024-02-09T13:31:23","modified_gmt":"2024-02-09T12:31:23","slug":"es-posible-perdonar-el-abuso-sexual-infantil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fundacionpaulacristina.org\/en\/es-posible-perdonar-el-abuso-sexual-infantil\/","title":{"rendered":"Is it possible to forgive the child sexual abuse?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-2054\" src=\"https:\/\/fundacionpaulacristina.org\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/perdonar-Blog-Paula-Cristina-1024x512.png\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"300\" \/><\/p>\n<p>El abuso sexual infantil se ha denominado \u201cel mal absoluto\u201d, y sus consecuencias negativas, a corto y largo plazo, han sido ampliamente documentadas.\u00a0Adem\u00e1s de numerosos problemas psicopatol\u00f3gicos, las consecuencias para la experiencia personal, emocional y conductual de las v\u00edctimas se han descrito as\u00ed: sexualizaci\u00f3n traum\u00e1tica, estigmatizaci\u00f3n, impotencia y, si se confiaba en el abusador, sentimiento de traici\u00f3n. Adem\u00e1s, cuando el abusador es un cl\u00e9rigo, tambi\u00e9n se ha descrito la \u201cdevastaci\u00f3n espiritual\u201d o \u201cla muerte del alma\u201d.\u00a0Si hubiera alg\u00fan comportamiento imperdonable, probablemente ser\u00eda este.<\/p>\n<p>Incluso el simple hecho de plantear la posibilidad del perd\u00f3n en el abuso sexual infantil es delicado en s\u00ed mismo.\u00a0En ocasiones, los abusadores han utilizado el perd\u00f3n como un medio para garantizar el silencio de la v\u00edctima.\u00a0La presi\u00f3n de la comunidad sobre la v\u00edctima para que perdone puede entenderse como desprecio por su sufrimiento, como una forma de restar importancia a la gravedad o importancia del comportamiento del abusador o como una forma de liberarlo de responsabilidad o de un castigo merecido, lo que hace m\u00e1s probable la revictimizaci\u00f3n.\u00a0Cualquier abordaje terap\u00e9utico que insista en la necesidad del perd\u00f3n ha ca\u00eddo una y otra vez en la trampa de negarle al ni\u00f1o el espacio para mostrar el dolor de su infancia;\u00a0es un intento de cerrar la herida antes de limpiarla o curarla.<\/p>\n<p>Sin embargo, estas consecuencias aparecen cuando se proponen conceptos err\u00f3neos de perd\u00f3n, conceptos que confunden perd\u00f3n con absoluci\u00f3n, con reconciliaci\u00f3n o con comportarse como si \u201caqu\u00ed no hubiera pasado nada\u201d.\u00a0Estas formas de entender el perd\u00f3n no lo liberan a uno del abuso;\u00a0s\u00f3lo la perpet\u00faan y facilitan la falta de respeto y la falta de consideraci\u00f3n en el futuro hacia la v\u00edctima.\u00a0El abuso prolongado en una relaci\u00f3n crea interacciones complejas y coercitivas entre la v\u00edctima y el abusador, combinando violencia y dependencia.\u00a0Los conceptos err\u00f3neos sobre el perd\u00f3n pueden debilitar a\u00fan m\u00e1s la capacidad de la v\u00edctima para protegerse, haci\u00e9ndola m\u00e1s vulnerable y facilitando la continuaci\u00f3n del abuso.\u00a0<strong>No puedes perdonar de verdad si no puedes perdonar libremente, y esto no sucede hasta que se rompe el c\u00edrculo de victimizaci\u00f3n e impotencia en el que vive la v\u00edctima, para pasar de v\u00edctima a sobreviviente.<\/strong><\/p>\n<p>El perd\u00f3n es un concepto complejo, con m\u00faltiples dimensiones y posibilidades, y puede ofrecer a las v\u00edctimas un recurso valioso para superar su dolor.\u00a0Aunque el perd\u00f3n no es esencial para el proceso de curaci\u00f3n de una v\u00edctima, existen numerosos estudios que han discutido los efectos positivos del perd\u00f3n en las v\u00edctimas de abuso sexual.<\/p>\n<p><strong><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-large wp-image-1131\" src=\"https:\/\/fundacionpaulacristina.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/1-1024x727.png\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"727\" \/>Primero,<\/strong> <strong>el perd\u00f3n debe diferenciarse claramente de la reconciliaci\u00f3n<\/strong>.\u00a0El perd\u00f3n es un proceso individual, un cambio en el coraz\u00f3n (emocionalidad) de la v\u00edctima que conduce a la reducci\u00f3n del malestar experimentado frente al evento traum\u00e1tico vivido, contribuyendo as\u00ed a mitigar y aliviar las emociones negativas (ira, hostilidad, resentimiento, odio, ira, verg\u00fcenza, humillaci\u00f3n, etc) y pensamientos negativos (pensamientos repetitivos e intrusivos sobre el agresor, la situaci\u00f3n o la acci\u00f3n en s\u00ed) y reduciendo la tendencia a mostrar comportamiento de evitaci\u00f3n o venganza.<\/p>\n<p><strong>La reconciliaci\u00f3n es un proceso de dos partes que tiene como objetivo restaurar las relaciones y la confianza.<\/strong>\u00a0No todos los procesos de perd\u00f3n involucran reconciliaci\u00f3n.\u00a0Si no diferenciamos bien los dos procesos cuando consideramos la posibilidad del perd\u00f3n, la v\u00edctima puede renunciar al perd\u00f3n, pensando que implica volver a relacionarse con el abusador.<\/p>\n<p>El perd\u00f3n sin reconciliaci\u00f3n surge en situaciones en las que no hay garant\u00eda de que la infracci\u00f3n no se repita o en situaciones en las que la relaci\u00f3n no es igual y, por tanto, la verdadera reconciliaci\u00f3n es imposible.<\/p>\n<p>La reanudaci\u00f3n de la relaci\u00f3n con el agresor solo podr\u00eda plantearse, seg\u00fan algunos autores, cuando existen indicadores de arrepentimiento genuino por parte del agresor: asumir la plena responsabilidad del abuso (confesar), reconocer el magnitud del da\u00f1o causado a la v\u00edctima, mostrar remordimiento por causarlo, mostrar respeto por la v\u00edctima al establecer l\u00edmites para que el abuso no vuelva a ocurrir y tomar medidas para cambiar los patrones de comportamiento disruptivo que llevaron al abuso.<\/p>\n<p><strong>En segundo lugar,<\/strong> el perd\u00f3n no debe confundirse con la ausencia de la necesidad de justicia.\u00a0<strong>El verdadero perd\u00f3n no interrumpe el proceso de justicia ni elimina el castigo que el abusador merece por su conducta.<\/strong>\u00a0Puedes perdonar y aun as\u00ed buscar justicia.\u00a0Recordemos que el perd\u00f3n ocurre dentro de la v\u00edctima y la libera del odio y el sufrimiento posteriores a la ofensa.\u00a0Los procesos de juicio y condena del abusador por su conducta son independientes de este proceso.\u00a0Una estrategia desequilibrada de b\u00fasqueda de la compasi\u00f3n podr\u00eda suponer una especie de perd\u00f3n que ignora la justicia.<\/p>\n<p><strong>En tercer lugar,<\/strong> el perd\u00f3n puede entenderse como un proceso exclusivamente individual, que la persona ofendida atraviesa de manera incondicional, unidireccional, sin la participaci\u00f3n del infractor, o puede entenderse como un proceso de dos personas, en el que se deben establecer las condiciones para el abusador, para que el perd\u00f3n sea posible (normalmente, la admisi\u00f3n de responsabilidad, una demostraci\u00f3n de arrepentimiento y alguna conducta reparadora).\u00a0Este perd\u00f3n negociado ha sido defendido como el perd\u00f3n apropiado para las v\u00edctimas de abuso sexual infantil.\u00a0Para este autor, el perd\u00f3n no es unidireccional, incondicional o individual, sino que ocurre en un contexto interpersonal y requiere condiciones.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, es valioso se\u00f1alar algunos elementos esenciales para plantear el trabajo sobre el perd\u00f3n con las v\u00edctimas de abuso.\u00a0Espec\u00edficamente, se sugiere que se consideren las siguientes recomendaciones.<\/p>\n<ol>\n<li>Recuerda que el perd\u00f3n es un proceso dif\u00edcil, largo y lento, por lo que es recomendable tomarse el tiempo necesario y no apresurar los procesos.<\/li>\n<li>Es importante validar los sentimientos que expresan las v\u00edctimas sin culparlas, ofreciendo apoyo.<\/li>\n<li>En alg\u00fan momento, las v\u00edctimas deben aceptar que el delito ha ocurrido y que es parte de sus propias vidas;\u00a0no se trata de intentar actuar \u201ccomo si nada hubiera pasado\u201d y olvidarlo, sino de encontrarle un lugar y poder seguir viviendo.\u00a0El proceso de recuperaci\u00f3n incluye encontrar esperanza en el futuro y sentido a la vida.<\/li>\n<li>Es importante superar la impotencia y la falta de control y facilitar la responsabilidad de la propia vida, del futuro.<\/li>\n<li>Es fundamental que las v\u00edctimas establezcan l\u00edmites, decidan sobre las personas que quieren en sus vidas y c\u00f3mo quieren que esas personas las traten.<\/li>\n<li>El perd\u00f3n a uno mismo es un paso fundamental en la recuperaci\u00f3n de las v\u00edctimas;\u00a0ayuda a las v\u00edctimas a comprender que ellos no son el problema, sino que el problema es el comportamiento extremadamente incorrecto e injusto del agresor y la confusi\u00f3n generada.<\/li>\n<li>Si las v\u00edctimas dicen que pueden considerar la posibilidad de reconciliaci\u00f3n, pregunte si lo hacen de manera realista, con expectativas ajustadas sobre el agresor.<\/li>\n<li>Finalmente, cuidado con la presi\u00f3n social, la existencia de normas inflexibles y las expectativas de las v\u00edctimas que les hayan podido comunicar, por ejemplo, que el abuso es imperdonable, que deben olvidar el abuso y no hablar de \u00e9l, que deben perdonar para proteger el integridad de la familia o de la comunidad, o que deben ser \u201cla v\u00edctima eterna\u201d y no perdonar nunca para dejar clara la gravedad de la infracci\u00f3n.<\/li>\n<\/ol>\n<p>El perd\u00f3n se puede proponer como una herramienta para ayudar y sanar el dolor y el sufrimiento de las v\u00edctimas de abuso sexual infantil, pero siempre con mucho cuidado al ofrecerlo, evitando transmitir a las v\u00edctimas cualquier tipo de obligaci\u00f3n moral y manteniendo un concepto de perd\u00f3n que respete la justicia que los protege.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Fuente: <\/strong>Mar\u00eda Prieto \u2013 Ursua. Departamento de Psicolog\u00eda, Universidad Pontificia Comillas de Madrid, Madrid, Espa\u00f1a<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El abuso sexual infantil se ha denominado \u201cel mal absoluto\u201d, y sus consecuencias negativas, a corto y largo plazo, han sido ampliamente documentadas.\u00a0Adem\u00e1s de numerosos problemas psicopatol\u00f3gicos, las consecuencias para la experiencia personal, emocional y conductual de las v\u00edctimas se han descrito as\u00ed: sexualizaci\u00f3n traum\u00e1tica, estigmatizaci\u00f3n, impotencia y, si se confiaba en el abusador, sentimiento [&hellip;]<\/p>","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[24],"tags":[],"class_list":["post-1739","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-blog"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fundacionpaulacristina.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1739","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fundacionpaulacristina.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fundacionpaulacristina.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacionpaulacristina.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacionpaulacristina.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1739"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/fundacionpaulacristina.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1739\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fundacionpaulacristina.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1739"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacionpaulacristina.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1739"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fundacionpaulacristina.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1739"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}